domingo, 23 de junio de 2013

Discurso 25 de mayo de 2013 - Sra. Directora: Mónica Pellicciaro.-



                    El 25 de mayo es una fecha que desde la infancia nos significó un acto escolar, un día sin clases, una historia de paraguas y escarapelas, de mate con pastelitos y de locro y empanadas. Se nos nombraba importantes señores que para muchos de nosotros eran nombres de calles y de colegios y que habían cambiado los ideales del pueblo porteño.
                    Hoy la visión como adultos es otra. Los diversos hechos históricos han dejado su huella en la memoria colectiva de la sociedad argentina, memoria que dista de ser homogénea. Transcurrido más de dos siglos de aquella gesta de 1810, los relatos y representaciones históricas conviven generando discursos, algunos impugnados y otros legitimados por la documentación y los historiadores serios.
                    Pero lo cierto es que un presente nos acerca cotidianamente los hechos del pasado. Recordar y conmemorar es un proceso de aprendizaje. La construcción cultural del sentido compartido del pasado se plasma en libros, monumentos, películas, museos, documentos y actos escolares. La memoria constituye el escenario donde se da la lucha por el sentido de la historia.
                    Pero para activar un pasado y construir un presente, un pueblo no puede olvidar sus raíces, su cultura, el legado transmitido de una generación a otra. La vinculación con el pasado, con ese 25 de mayo de 1810, ayuda a definir nuestra conducta, nuestra identidad, nuestra ética, nuestro futuro en la medida en que éste parece abrirse con posibilidades que imaginamos hoy y que están cargadas de esperanza.
                    Si recordamos, las Provincias Unidas del Río de la Plata nacieron ese día al ejercicio de la libertad, suprema aspiración de todos los hombres. El pueblo del cabildo, el pueblo de la Plaza Victoria y el pueblo de todo el territorio colonial del Plata, expresaron con su grito libertario una madurez social e ideológica. Madurez que los autorizó a sentirse libres y a proclamarlo con valentía.
                     Cuando se memoran los hechos que culminaron el 25 de mayo, debemos salvar dos nombres que junto a otros determinaron el éxito de la gesta emancipadora: me refiero a Manuel Belgrano y Mariano  Moreno. Manuel Belgrano porque es el iniciador del movimiento revolucionario con su propuesta de que sólo la libertad puede darle al hombre su dimensión cabal. Mariano Moreno porque a él se le deben las ideas que rigieron el destino de nuestra patria libre: la libertad política, el desarrollo económico y la organización republicana, democrática y liberal.
                      Por eso, la recordación de esta fecha es la ratificación de todo lo que nos ha ennoblecido; es también la afirmación del designio de trabajar por las ideas en que se funda la unidad de los argentinos.
                      Los actos pueden apuntar a la celebración de valores que contribuyen a la construcción de nuestra identidad, como habitantes de este país, de una misma ciudad, como latinoamericanos, tal como la libertad, la participación, el compromiso, la igualdad, el pluralismo, la solidaridad, la tolerancia, el esfuerzo y muchos otros más. Son estos valores el telón de fondo de los hechos y héroes que recordamos hoy, los que dan sentido y trascienden en importancia. El deseo de todos es esperar que estos valores puedan iluminar las problemáticas cívicas del presente. Si nos preguntamos ¿qué valores dieron sentido a esa gesta? Seguramente, es difícil poder responder...Pero por lo menos, evoquemos hoy esta patria que tiene cicatrices, que conoció la guerra, el dolor, el despojo, la lucha por los ideales, el afán de justicia, de equidad, de memoria, para seguir construyendo un país.
                      Un país que pide permanentemente la paz, la vigencia de los derechos, la justa aplicación de las leyes, el respeto a la vida y a la educación de los que en él habitan.
Un país más solidario y humano.
Rescatemos hoy entre todos:

  • La fuerza para luchar
  • El recuerdo y la memoria para avanzar
  • La templanza para defender
  • La serenidad y el criterio para actuar

                     Refundemos un nuevo país donde ustedes y sus hijos puedan crecer, estudiar y trabajar. Donde todos podamos ejercer nuestros derechos.
                     Un país donde vivamos con la esperanza de un mañana mejor, sin violencia, sin la necesidad de golpear cacerolas para que sean oídos nuestros reclamos.
                     Un país, cuyas plazas se usen para jugar y no para marchar.
                     Un país sin paredes pintadas, sin piquetes, sin cartoneros. Con calles sin sangre, con ciudadanos libres que valoren el esfuerzo y tengan acceso al trabajo que engrandece y dignifica.
                     Un país donde lleguen a destino nuestros sueños y la palabra "esperanza" tenga significado.
                     La significación histórica de este 25 de mayo de 2013 será analizada en el futuro. Pero no nos olvidemos que nosotros conformamos este presente y que la historia evaluará este período por el proyecto que, como sociedad, elaboremos todos los argentinos, sin exclusiones de ninguna índole.
                     Nadie quiere una patria arrodillada, sino de pié. Trabajemos para ser su apoyo, su sostén y para desterrar de ella la violencia, la indigencia y la corrupción.
                     Hoy no es el momento de aquellos hombres de mayo, es nuestro momento, no lo dejemos pasar indiferente.
                     Para resolver las tensiones que lo atraviesan, nuestro siglo necesita dotarse de sentido, creando una visión común de los lazos que nos unen en los ideales, como un pasado aún vigente. Revivemos, entonces, con un esperanzado "Viva la Patria" este 25 de mayo.-

Jornada Escuela, Familia y Comunidad: 25 de Mayo

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